Ir al contenido principal

En Cómodos Plazos

Actualmente, la Ley de Derechos Sexuales y Reproductivos y de Interrupción Voluntaria del Embarazo establece un sistema de "plazos" dentro de los cuales es legal acabar con la vida de un no nacido. Concretamente, la IVE puede realizarse libremente (es decir, por expreso deseo de la madre) hasta las catorce semanas de gestación; por graves malformaciones y peligro para la salud materna, el "plazo" se extiende hasta las 22 semanas (unos 5 meses y medio).

Uno de los grandes axiomas de la ideología pro-elección es que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, ergo nadie puede obligarla a proseguir una gestación si ella no lo desea. Esta verdad tan evidente parece esfumarse cuando el feto sobrepasa las catorce semanas, ya que a partir de entonces es necesario "justificar" su eliminación, y no digamos después de las veintidós. La excusa  más habitual para este último caso es que el feto ya es "viable" fuera del vientre materno, es decir, puede "sobrevivir", hecho que, por lo visto, lo convierte oficialmente en "persona". Lo que nadie parece recordar son las consecuencias que un nacimiento así de prematuro conlleva. Pero no nos desviemos. Siguiendo esta argumentación, cuando una mujer sobrepasa las 22 semanas de gestación atraviesa un punto de no retorno, a partir del cual está "obligada" a proseguir la gestación. ¿Y qué ocurre si cambia de opinión? El feto sigue viviendo dentro de su cuerpo, sigue necesitándola para desarrollarse correctamente. ¿Dónde está su derecho a decidir?
Podríamos poner como excusa que esa supuesta "viabilidad" (que no es del 100%) le confiere "humanidad" al no nacido, que lo convierte en persona (razonamiento que, personalmente, nunca he llegado a entender). Entonces nos encontraríamos ante un conflicto de intereses: por un lado, la libertad de la madre; por otro, el derecho a vivir de su hijo. Sería, al fin y al cabo, el mismo conflicto que la ideología pro-vida plantearía desde el mismo inicio de la gestación.
Todos sabemos que el actual gobierno está preparando una nueva ley que supondría la eliminación de los contradictorios "plazos", sustituyéndolos por una serie de "supuestos". Es decir, solo se permitirá interrumpir una gestación si el hecho de continuarla supone una amenaza para los derechos de la mujer gestante. Se buscaría así alcanzar un equilibrio que respetase a ambos por igual, siempre que fuese posible.
Sin embargo, no debemos olvidar que cualquier ley de este tipo no deja de ser un parche. Embriones y fetos son definidos en nuestra constitución como "bien jurídico" que hay que proteger, pero no se les reconoce como personas. Mientras no reconozcamos a nuestros miembros más jóvenes y débiles como Seres Humanos en la plenitud de la expresión, estaremos luchando por una causa perdida. Lo que hace falta es un cambio de mentalidad, una apertura hacia la vida, no solo a nivel "jurídico", sino social y global.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La falacia de Beethoven

Creo que todos hemos oído alguna vez la historia que Lejeune le contó a Monod para explicarle el drama humano que suponía el aborto:



Lejeune preguntó a Monod:



- "De un padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos, el primero nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació sordomudo, y el cuarto es tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo. Ud. ¿qué haría?"



- "Yo interrumpiría ese embarazo", respondió con toda seguridad Monod.



A lo que su contrincante le contestó:

- "Tengamos un minuto de silencio, pues hubiera matado a Beethoven."


Respuestas Pro-Vida a argumentos Pro-Aborto I: "Si una vez fuiste un feto, también fuiste un espermatozoide"

Con este artículo, que espero sea el primero de una larga serie, pretendo explicar mi respuesta a un argumento pro-aborto bastante frecuente en las redes sociales:

"Si un feto/embrión fuese un ser humano/persona, un óvulo/espermatozoide también lo sería, por lo que la menstruación/masturbación/anticoncepción equivaldría a un aborto".

El problema con este razonamiento es que, al partir de una premisa falsa, llega inevitablemente a una conclusión errónea. Veamos por qué.


Ante todo hay algunos conceptos que debemos tener claros. Según la RAE:

-Gameto: Cada una de las células sexuales, masculina (espermatozoide) y femenina (óvulo), que al unirse forman el huevo de las plantas y de los animales.

-Cigoto: Célula resultante de la unión del gameto masculino con el femenino en la reproducción sexual de los animales y de las plantas.

-Embrión: Ser vivo en las primeras etapas de su desarrollo, desde la fecundación hasta que el organismo adquiere las características morfológicas de la es…

Respuestas Pro-Vida a argumentos Pro-Aborto III: "Nadie te obliga a abortar"

Este es sin duda uno de los argumentos más utilizados por los defensores del aborto y a la vez uno de los menos efectivos. ¿Por qué? Vamos a verlo.


El argumento es sencillo: "¿No estás de acuerdo con el aborto? Muy bien, no abortes, pero no les digas a los demás lo que tienen que hacer. Abortar es un derecho, no una obligación". Sin embargo, ¿es cierto que el aborto "no obliga a nadie"? Pues no, no es cierto. De hecho, obliga a muchas personas, de muchas formas distintas.

Obliga a todos los ciudadanos a financiarlo

El Estado español destina varios millones de euros al año a la financiación de las clínicas que practican abortos. Dicha financiación se lleva a cabo con dinero público procedente de los impuestos de todos los ciudadanos, estén a favor o en contra de esta práctica. Esto significa que todos aquellos que vemos el aborto, no como un derecho humano, sino todo lo contrario, estamos obligados a pagarlo con nuestro dinero, un dinero que podría haber sido destina…