Ir al contenido principal

Sensacionalismo

Se ha hablado mucho en los últimos días de la horrible masacre que tuvo lugar en un cine de Aurora, Colorado (USA). Durante el estreno de la última película de Batman, el estudiante James Holmes se presentó en dicho lugar disfrazado y armado hasta los dientes. Disparó indiscriminadamente matando a 12 personas e hiriendo a otras muchas.
La repercusión del caso en la opinión pública ha sido enorme. Tanto es así, que días después del sangriento atentado este sigue en boca de todos.



Curiosamente, no ocurrió lo mismo con la masacre que tuvo lugar en Siria hará poco más de una semana, y que se cobró la vida de unas 200 personas.
El primer asesinato ha recibido una condena unánime por parte del mundo. Nadie lo olvidará.
El segundo, pese a la tentativa de condena por parte de la ONU (finalmente vetada por Rusia), a penas sí ha levantado revuelo entre la gente de a pie. Y una no puede dejar de preguntarse por qué. ¿Por qué todo el mundo habla de aquellas doce personas y nadie de las otras 200? ¿A caso no son ambos crímenes igualmente abominables?
La respuesta es sencilla: sensacionalismo. Nuestros medios de comunicación nos conocen lo bastante bien como para saber qué es lo que deben hacer, a qué noticias deben dar un mayor énfasis, para captar nuestra atención. Todos los días se producen matanzas en Siria, en Irak, etc. La gente está cansada de oírlo. La gente está aburrida de la guerra. Entonces, llega un lunático con el pelo teñido de rojo y una máscara anti-gas, entra en un cine y se pone a disparar. Bueno, eso ya es algo que no se ve todos los días. Vamos a sacarle partido.
Por cierto, en caso de ser declarado culpable, Holmes se enfrentaría a la pena de muerte. Un castigo que no servirá ni para reparar el daño causado, ni para redimir al criminal; solo para saciar la sed de venganza de un público morboso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Iniciativa "Red de Blogs Pro-Vida"

Hola a tod@s, he decidido llevar a cabo una iniciativa que, espero, nos ayude a conocer y promocionar la causa pro-vida. La idea es crear una especie de red de blogs pro-vida , de modo que los que deseen unirse deberán insertar en sus blogs la imagen que pongo a continuación

Desearía ser pro-elección

Desearía poder estar a favor del derecho al aborto. Desearía vivir en un mundo en el que las sociedades 'civilizadas' reconociesen como sujetos de derecho a todos los seres humanos, en lugar de considerar la eliminación de millones de ellos como un acto de compasión, justicia y empoderamiento. Desearía poder decir a todas las mujeres que atraviesan un embarazo no deseado que no pasa nada, que pueden dejar de estar embarazadas cuando quieran sin perjudicar a nadie. Desearía que ninguna mujer se sintiese empujada a arriesgar su salud y su vida abortando clandestinamente. Desearía no tener que exponerme a ser tachada de machista, de intolerante, de fascista; a que me digan que merezco ser violada y me deseen que mis futuros hijos sufran malformaciones. Desearía no tener que dedicar tiempo y esfuerzo a una causa que parece imposible. Desearía poder vivir mi vida sexual sabiendo que, si alguna vez quedo embarazada, puedo dejar de estarlo al momento, en lugar de vivir un...

¿Es el enemigo...?

“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.” -Albert Einstein El otro día leí un libro muy interesante: Sin planificar , de Abby Johnson. Abby fue una vez directora de una de las clínicas que Planned Parenthood, la principal proveedora de abortos en los EE.UU., tiene en Texas. Tras presenciar un aborto guiado por ecografía decidió cambiar definitivamente de bando y pasó a formar parte del movimiento pro-vida. Pero esta experiencia ( la de ser testigo de un aborto en directo ) solo había sido la gota que colmó el vaso. En su libro, podemos seguir el recorrido de Abby desde que entró en la organización abortista como voluntaria hasta que un buen día, y ya como directora, sintió que no aguantaba más y abandonó su puesto para unirse a Coalition for Life, dejando a todos (tanto a los pro-vida que la acogieron como a sus ex-compañeros de trabajo) con la boca abierta.