Actualmente, la Ley de Derechos Sexuales y Reproductivos y de Interrupción Voluntaria del Embarazo establece un sistema de "plazos" dentro de los cuales es legal acabar con la vida de un no nacido. Concretamente, la IVE puede realizarse libremente (es decir, por expreso deseo de la madre) hasta las catorce semanas de gestación; por graves malformaciones y peligro para la salud materna, el "plazo" se extiende hasta las 22 semanas (unos 5 meses y medio). Uno de los grandes axiomas de la ideología pro-elección es que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, ergo nadie puede obligarla a proseguir una gestación si ella no lo desea. Esta verdad tan evidente parece esfumarse cuando el feto sobrepasa las catorce semanas, ya que a partir de entonces es necesario "justificar" su eliminación, y no digamos después de las veintidós. La excusa más habitual para este último caso es que el feto ya es "viable" fuera del vientre materno, es decir, pued...
Ciberactivista Pro-Vida. Defendiendo los Derechos Humanos Pre-Natales y Post-Natales.